Basada en el clásico de La Bella y La Bestia, Cruel Beauty es una historia deslumbrante sobre nuestros deseos mas profundos y su poder para cambiar nuestro destino. Desde que nació, Nyx ha estado prometida con el malvado gobernante de su reino — todo por un trato imprudente que su padre hizó. Y desde su nacimiento, se ha estado entrenando para matarlo.
Sin poder evitar su destino Nyx arremete contra su familia por no tratar de salvarla y se odia a si misma por querer escapar de su destino. Sin embargo en su decimoséptimo cumpleaños abandona todo lo que una vez conoció para casarse con el inmortal y poderoso Ignifex. ¿Su plan? Seducirlo, destruir su mágico castillo y romper la maldición de 900 años que él invocó sobre su pueblo.
Al Nyx buscar una forma para liberar su tierra descubriendo los secretos de Ignifex, se encuentra irremediablemente atraída hacia él. Pero aún si ella pudiera decidir enamorarse de su peor enemigo, ¿podrá rehusar su deber al matarlo? Sin tiempo que perder, Nyx deberá decidir que es más importante: el futuro de su reino o el hombre al que jamás pensó amar.
Sinopsis de la edición en español de ediciones Kiwi.
¿Como hacer una reseña de un libro que, tras terminarlo, sólo quieres ponerte a gritar? Ah, esos misterios de la vida: cuándo llegué al punto y final de Cruel Beauty, sólo quería tirarlo por la ventana y a mí detrás de él; coger a la autora por el pescuezo y decirle un par de palabras feas hasta quedarme a gusto. Curiosamente, no digo todo esto porque el libro no me haya gustado, al contrario, si no por toda la frustración que sentí por esos errores tan estúpidos, tan fáciles de resolver, pero que al intentar ir por el camino fácil -o esa es la sensación que me dio a mí- arruinaron el conjunto hasta convertirlo en un libro meramente entretenido. Porque Cruel Beauty podría haber sido algo bueno, PODRÍA HABERLO SIDO; tenía todos los ingredientes para hacer algo increíble (como por ejemplo una idea principal y unos personajes geniales) y los tiró por el retrete. Metafóricamente.
Adoré infinitamente el principio de la novela, me cautivó el estilo de la autora, la forma tan cruda y realista con la que plasmaba la realidad, la oscuridad del corazón humano y la opresión de un pueblo azotado por seres malignos esperando en cada esquina. Estaba segura de que iba a ser algo increíble; desde la primera página quedé cautivada por una ambientación increíble, basada en un reino alejado del resto del mundo por una cúpula de papel y regido por un demonio implacable, el rey de los tratos al que acuden los ciudadanos suficientemente cegados por la desesperación. Y luego, una vez encerrados en el interior del castillo, somos partícipes de un realismo mágico cautivador, cruzando pasillos infinitos cuyos destinos cambian a placer, puertas que salvaguardan interiores oscuros y sangrientos y secretos, muchos secretos. Asimismo, y como ingrediente totalmente inesperado, Hodge da muchísima importancia a la mitología greco-romana, así como todos sus rituales y elementos religiosos. Una auténtica delicia.
En cuánto a los personajes, Nyx es una protagonista diferente dónde las haya: llena de odio, rabia y desesperación, sometida a una lucha constante para no dejar aflorar toda la rabia que encierra en su corazón, después de toda una vida siendo criada como un deshecho, alguien prescindible cuya única función es morir en una misión suicida. Me encantó su relación con Ignifex. -el misterioso, taimado y egoísta Ignifex, el demonio que Nyx está destinada a matar-, la forma en la que ambos combinaban sus personalidades, mezclando sus luces y sus sombras, sin olvidar cuál es su función en este relato. Por otro lado, tenemos a la familia de Nyx... los cuales me han asqueado en cada una de sus apariciones; si yo hubiera sido Nyx, hubiera escupido en la cara de mi tía y fugado de casa, dejando a mi hermana con el destino que ellos habían acordado para mí.
Y ahora me enfocaré en los dos fallos, esas meteduras de pata que me llevaron por el camino de la amargura: en primer lugar, y pese que disfruté bastante con una parte del romance, Hodge escribe un triángulo amoroso basado 100% en uno de los insta-love más exagerados que he visto en muchísimo tiempo; en segundo lugar, nos vende un final que pese a que me pareció perfecto (en serio, me encantó el giro de 180º con el que nos sorprende la autora), no tiene base alguna, parece salido de la nada. Como si simplemente tuvieras que creértelo porque ella te lo dice, sin otra explicación. ¿Cómo puedes desarrollar un final en dos páginas? ¿Qué te costaba, Rosamund Hodge, elaborarlo bien en dos capítulos? En ambos casos, me parecieron errores fácilmente remediables, pero que daban la sensación de "pereza", como si hubiera ido por el camino fácil sin sentir la necesidad de justificar más la situación.
En cuanto al inglés, no me ha parecido especialmente difícil, pero sí es necesario poseer cierta soltura, puesto que nos encontramos ante una novela principalmente descriptiva. Pero no os preocupéis, la editorial Kiwi publicará a mediados de año este título, conservando la hermosa edición.
En conclusión, Cruel Beauty juega con unas premisas originales, cautivadoras y una vuelta de tuerca de lo más llamativa al clásico cuento de "La Bella y la Bestia"PORQUE YO NO VEO POR NINGÚN LADO LA INSPIRACIÓN EN "GRACELING" QUE PROMETÍA LA SINOPSIS INGLESA, haciendo de él una versión prácticamente irreconocible pero que, debido a unos errores imperdonables, me ha dejado un regusto amargo tras su lectura. ¿Lo recomiendo? Sí, en el fondo disfruté de su lectura, de los tira y afloja entre Ignifex y Nyx y en más de una escena terminé con la barbilla en las baldosas. Una lectura entretenida, pero con unos fallos irreconciliables.
“Where you go, I shall go; where you die, I shall die, and there will I be buried.”
Adoré infinitamente el principio de la novela, me cautivó el estilo de la autora, la forma tan cruda y realista con la que plasmaba la realidad, la oscuridad del corazón humano y la opresión de un pueblo azotado por seres malignos esperando en cada esquina. Estaba segura de que iba a ser algo increíble; desde la primera página quedé cautivada por una ambientación increíble, basada en un reino alejado del resto del mundo por una cúpula de papel y regido por un demonio implacable, el rey de los tratos al que acuden los ciudadanos suficientemente cegados por la desesperación. Y luego, una vez encerrados en el interior del castillo, somos partícipes de un realismo mágico cautivador, cruzando pasillos infinitos cuyos destinos cambian a placer, puertas que salvaguardan interiores oscuros y sangrientos y secretos, muchos secretos. Asimismo, y como ingrediente totalmente inesperado, Hodge da muchísima importancia a la mitología greco-romana, así como todos sus rituales y elementos religiosos. Una auténtica delicia.
En cuánto a los personajes, Nyx es una protagonista diferente dónde las haya: llena de odio, rabia y desesperación, sometida a una lucha constante para no dejar aflorar toda la rabia que encierra en su corazón, después de toda una vida siendo criada como un deshecho, alguien prescindible cuya única función es morir en una misión suicida. Me encantó su relación con Ignifex. -el misterioso, taimado y egoísta Ignifex, el demonio que Nyx está destinada a matar-, la forma en la que ambos combinaban sus personalidades, mezclando sus luces y sus sombras, sin olvidar cuál es su función en este relato. Por otro lado, tenemos a la familia de Nyx... los cuales me han asqueado en cada una de sus apariciones; si yo hubiera sido Nyx, hubiera escupido en la cara de mi tía y fugado de casa, dejando a mi hermana con el destino que ellos habían acordado para mí.
Y ahora me enfocaré en los dos fallos, esas meteduras de pata que me llevaron por el camino de la amargura: en primer lugar, y pese que disfruté bastante con una parte del romance, Hodge escribe un triángulo amoroso basado 100% en uno de los insta-love más exagerados que he visto en muchísimo tiempo; en segundo lugar, nos vende un final que pese a que me pareció perfecto (en serio, me encantó el giro de 180º con el que nos sorprende la autora), no tiene base alguna, parece salido de la nada. Como si simplemente tuvieras que creértelo porque ella te lo dice, sin otra explicación. ¿Cómo puedes desarrollar un final en dos páginas? ¿Qué te costaba, Rosamund Hodge, elaborarlo bien en dos capítulos? En ambos casos, me parecieron errores fácilmente remediables, pero que daban la sensación de "pereza", como si hubiera ido por el camino fácil sin sentir la necesidad de justificar más la situación.
“Why is he scared of the dark?"
I meant the words for a joke, but Shade nodded seriously. "Like all monsters. Because it reminds him of what he truly is".”
En cuanto al inglés, no me ha parecido especialmente difícil, pero sí es necesario poseer cierta soltura, puesto que nos encontramos ante una novela principalmente descriptiva. Pero no os preocupéis, la editorial Kiwi publicará a mediados de año este título, conservando la hermosa edición.
En conclusión, Cruel Beauty juega con unas premisas originales, cautivadoras y una vuelta de tuerca de lo más llamativa al clásico cuento de "La Bella y la Bestia"

