La aparición de la Princesa Tarakanova sacude los cimientos del trono de la emperatriz rusa Catalina II la Grande. La odisea vivida por la princesa pretendiente al trono encierra un misterio que es prácticamente desconocido en nuestros días.
En 1772 aparece en París una hermosa y misteriosa joven que se presenta entonces en sociedad con el título de Princesa Vlodomir, posteriormente conocida como Princesa Tarakanova. De ella nada se sabe apenas, sólo que afirma haber sido raptada en Alemania y luego enviada a Persia. Siempre según esta mujer, en Ispahan un príncipe le revela su identidad noble y la convence para que regrese a Europa a fin de conquistar el trono que le pertenece. Rodeada de personajes sospechosos e intrigantes lleva una vida extremadamente lujosa en París, Londres y Berlín, lugares donde se encargará de propagar el rumor de que es hija de la difunta emperatriz Isabel I de Rusia —muerta diez años atrás— y de su favorito cosaco con el que se casó en secreto.
Primera frase:
"Hemos sufrido durante tres días y tres noches la tormenta, y sus bandazos eran tan violentos que ni escribir podía."
Conspiraciones políticas, traiciones, pasión, sangre y calumnias... Sumerjámonos en el siglo XVIII, momento histórico en el que Catalina II guarda celosamente el trono ruso, enfrentándose con mano de hierro a todos aquellos que osen hacerle frente. Pero cuando aparece en París una joven bella que clama ser la hija de la fallecida Isabel I y su legítima heredera, el clima ruso y todas las disputas con los países del este saldrán a flote. ¿Una verdadera heredera con sangre real o una impostora? "Todavía hoy el misterio continúa..."
Antes de nada, resaltar la increíble edición que nos trae dÉpoca Editorial al presentar uno de los clásicos rusos más importantes del siglo XIX: páginas gruesas que supone un placer infinito el simple hecho de tocarlas, láminas e ilustraciones de los personajes que aparecen en la novela, un prólogo y - lo mejor - un epílogo que nos ilustrará acerca de los hechos históricos en los que se inspira el autor y que terminará de aclararnos los elementos de todos los entresijos y personalidades que aparecen entre las páginas de esta novela.
A pesar de haber sido escrito hace más de dos siglos, Danilevsky posee un estilo pulcro, sin pretensiones, con un uso de las palabras nada ampuloso y unas descripciones concisas. Sin embargo, sigue transmitiendo la carga dramática de la época, así como el lirismo característico de la poesía. Imágenes vívidas, personajes con un trasfondo realista y romántico y escenarios evocativos, La princesa Tarakanova nos transportará a las tierras frías del este, entre los muros de palacio y las artimañas y conspiraciones de los personajes más poderosos de la corte.
El libro se divide en dos partes muy diferenciadas, cuya primera me ha gustado considerablemente más: en las primeras páginas nos encontramos con la historia narrada en primera persona, emotiva y con un protagonista emblemático. Por otro lado, la segunda parte está compuesta por capítulos más objetivos, menos intimistas, gracias a un narrador omnisciente que va siguiendo la pista a distintos personajes influyentes en la historia de la leyenda de la conocida Tarakanova.
Si tuviera que ponerle una pega al libro, ésta sería sin ninguna duda la gran descompensación ya mencionada entre las dos mitades de la novela, así como la cantidad de nombres impronunciables y fáciles de olvidar que tienen como consecuencia un embrollo considerable en la mente del lector. Por suerteexiste Wikipedia la edición incluye notas a pie de páginas muy útiles, así como un epílogo que hace un esquema general de los acontecimientos y aquellos que influyeron en ellos.
Escrita con un estilo sencillo e impecable, Danilevsky narra en La princesa Tarakanova una historia adictiva, capaz de zambullir entre sus páginas a cualquier lector gracias a un cóctel explosivo que mezcla drama e intrigas políticas a la perfección; todo ello teniendo como telón de fondo documentos y situaciones reales, contrastados entre decenas de historiadores que nos llevan hasta el inevitable final desdichado... Sin olvidar una edición increíble que pondrá la guinda al pastel a este increíble vistazo a la historia rusa y supondrá las delicias de los lectores más exigentes.
Antes de nada, resaltar la increíble edición que nos trae dÉpoca Editorial al presentar uno de los clásicos rusos más importantes del siglo XIX: páginas gruesas que supone un placer infinito el simple hecho de tocarlas, láminas e ilustraciones de los personajes que aparecen en la novela, un prólogo y - lo mejor - un epílogo que nos ilustrará acerca de los hechos históricos en los que se inspira el autor y que terminará de aclararnos los elementos de todos los entresijos y personalidades que aparecen entre las páginas de esta novela.
A pesar de haber sido escrito hace más de dos siglos, Danilevsky posee un estilo pulcro, sin pretensiones, con un uso de las palabras nada ampuloso y unas descripciones concisas. Sin embargo, sigue transmitiendo la carga dramática de la época, así como el lirismo característico de la poesía. Imágenes vívidas, personajes con un trasfondo realista y romántico y escenarios evocativos, La princesa Tarakanova nos transportará a las tierras frías del este, entre los muros de palacio y las artimañas y conspiraciones de los personajes más poderosos de la corte.
El libro se divide en dos partes muy diferenciadas, cuya primera me ha gustado considerablemente más: en las primeras páginas nos encontramos con la historia narrada en primera persona, emotiva y con un protagonista emblemático. Por otro lado, la segunda parte está compuesta por capítulos más objetivos, menos intimistas, gracias a un narrador omnisciente que va siguiendo la pista a distintos personajes influyentes en la historia de la leyenda de la conocida Tarakanova.
Si tuviera que ponerle una pega al libro, ésta sería sin ninguna duda la gran descompensación ya mencionada entre las dos mitades de la novela, así como la cantidad de nombres impronunciables y fáciles de olvidar que tienen como consecuencia un embrollo considerable en la mente del lector. Por suerte
Escrita con un estilo sencillo e impecable, Danilevsky narra en La princesa Tarakanova una historia adictiva, capaz de zambullir entre sus páginas a cualquier lector gracias a un cóctel explosivo que mezcla drama e intrigas políticas a la perfección; todo ello teniendo como telón de fondo documentos y situaciones reales, contrastados entre decenas de historiadores que nos llevan hasta el inevitable final desdichado... Sin olvidar una edición increíble que pondrá la guinda al pastel a este increíble vistazo a la historia rusa y supondrá las delicias de los lectores más exigentes.


